Antioxidantes y salud



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El estrés, la mala alimentación y la exposición a agentes nocivos como la contaminación atmosférica, provocan la oxidación de nuestras células, como consecuencia del efecto de los radicales libres. Este fenómeno tiene como resultado un envejecimiento de nuestro organismo, que es más visible en nuestra piel, pero que realmente afecta a todo nuestro cuerpo. Por eso, practica unos hábitos de vida más saludables y refuerza tu dieta con antioxidantes, los nutrientes más buscados.
Una alimentación equilibrada, compuesta de una amplia variedad de alimentos naturales es la base para una buena salud, ayudándonos a prevenir todo tipo de enfermedades. Los nutrientes ricos en antioxidantes son por lo tanto igual de imprescindibles que cualquier otro, por eso no deben faltar en la dieta frutas y verduras, ya que son los alimentos que más ayudan a combatir los efectos de los radicales libres.
En el caso de las frutas, destacan los cítricos, ricos en vitamina C con gran acción antioxidante, pero sobre todo la uva, que tiene un alto contenido en resveratrol, polifenol con efecto 20 veces más antioxidante que la vitamina E, sobre todo en las semillas y la piel de esta fruta. Otras frutas como la granada también son ricas en polifenoles y flavonoides, por lo que ejercen también un efecto protector frente a los radicales libres.
También son conocidas las propiedades antioxidantes de verduras como la espinaca, rica en vitamina C, el apio, el brócoli, el tomate o la col lombarda, por lo que estos alimentos no deben faltar en nuestra dieta. Unos pigmentos llamados bioflavonoides son en esta ocasión los responsables de que frutas y verduras nos ayuden a eliminar los radicales libres, responsables de la oxidación de las células.
Algunos cereales tampoco deben faltar en nuestra dieta puesto que su riqueza en nutrientes que neutralizan los radicales libres. Se trata por ejemplo de la quinoa, que destaca por su aporte de vitamina A, una vitamina que favorece la formación de sustancias antioxidantes. Algunos frutos secos, especialmente las nueces, también ayudan a evitar la oxidación celular.
El Té verde también es conocido en la actualidad por sus beneficiosas propiedades antioxidantes, ya que posee vitaminas A, E y C, así como selenio, pero sobre todo destaca por presentar polifenoles, sustancias que contribuyen a neutralizar los radicales libres. Por esto, el té verde es un gran aliado para combatir enfermedades degenerativas propias de la oxidación celular.
Pero cuando la alimentación no es suficiente para contrarrestar el efecto de los radicales libres en nuestro organismo es necesario suplementar la dieta con complementos 100% naturales. Un ejemplo es la Coenzima Q10, que es uno de los antioxidantes más potentes que existen. Otra vitamina que previene el envejecimiento del organismo es la vitamina E, que previene la oxidación de los lípidos, lo que protege las células ya que todas las membranas celulares se componen de lípidos, y de esta forma evita que se dañe el recubrimiento protector de las células.
Si nos fijamos en los minerales, el Zinc es el que mayor acción antioxidante posee, puesto que la neutralización de los radicales libres propios de la vitamina E y A dependen en gran medida de este mineral. El selenio es otro mineral que no debe faltar puesto que actúa en sinergia con la vitamina E.

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